Internet de las Cosas en FM

Leonardo García

Internet de las Cosas (IoT – Internet of Things) se refiere a la interrelación e interacción de instrumentos y dispositivos físicos, edificios, vehículos y cualquier otro elemento que pueda interconectarse a través de sensores, válvulas, componentes electrónicos y ser manejados con un software desarrollado para tal fin a través de una red local o, remotamente, a través de Internet con una conexión a la red local.

Existen diferentes formas de conectarse remotamente a estos sensores: una posibilidad es dejar abierta la conexión para que se pueda controlar directamente a través de Internet (más simple pero más expuesto) y otra forma es a través de una VPN (Virtual Private Network) que permite conectarse y monitorear remotamente a través de una conexión privada con la red local. Básicamente, es como estar trabajando físicamente con una computadora dentro del edificio y conectado a la red local, pero en forma remota (más seguro pero un poco más complejo de implementar).

Internet de las Cosas en Facility Management

El concepto de IoT es aplicable a prácticamente cualquier cosa que forme parte de una red y sea accesible a través de Internet y permite una conexión e interconectividad entre elementos físicos que antes eran imposibles de integrar.

Las 7 características de Internet de las Cosas

En el caso de Facility Management, la aplicación de Internet de las Cosas más la proliferación de los edificios inteligentes, permite expandir las posibilidades de control y supervisión de los edificios y sus componentes a través de conexiones remotas y de forma más rápida e interactiva. Permite realizar un mejor y mayor control de las cosas a través de sensores, lo cual ayuda a reducir drásticamente los costos, reducir riesgos y mejorar la calidad del lugar, lo cual redunda no sólo en un beneficio económico sino, también, en un beneficio para los ocupantes del edificio.

IoT se ha tornado una tendencia mundial y está permitiendo que los edificios sean verdaderamente inteligentes, más seguros y eficientes en el consumo de energía. IoT permite detectar en tiempo real qué es lo que está sucediendo con cada una de las partes de un edificio sin importar qué tan pequeña sea ésta. Esto permite realizar ajustes (inclusive en forma remota en algunos casos) y anticiparse o solucionar inconvenientes antes que se conviertan en verdaderos problemas.

La manera de poder lograr este nivel de sofisticación y control es a través de la inversión tecnológica: colocación de sensores, cambio de equipos anticuados por otros que permitan un mejor y mayor control, la implementación de aplicaciones (software para computadores y móviles) que permitan interactuar con los equipos y generar alarmas y reportes y la implementación de una red eficiente y bien diseñada que permita la interconectividad entre los equipos y los dispositivos que la controlan, tanto en forma local como remota y de una manera automática (idealmente en la mayoría de los casos) o manual (si no fuera posible automatizar o si se necesitara la interacción humana). Sin esta implementación tecnológica, sencillamente no es posible incorporar el concepto de IoT.

Los beneficios de IoT y los edificios inteligentes

La idea de tener sensores en equipos y dispositivos, es que puedan ser controlados y manejados a través de aplicaciones que permitan corregir errores, solucionar problemas y mejorar su eficiencia. Es por esto que estas aplicaciones deben tener módulos de reportes útiles y entendibles para que, al analizar la información, ayuden a tomar mejores decisiones y hacer correcciones que permitan prevenir inconvenientes, mejorar la estructura de los edificios y, así, mejorar la calidad de vida de las personas. Toda esta interconexión generada a través de IoT, permite crear edificios más inteligentes y con un mejor aprovechamiento de los recursos lo que resulta en una mayor vida útil y mayor confort: espacios mejor aprovechados, mejor calidad del aire, mayor y mejor luminosidad y la posibilidad que sus ocupantes puedan manejar y controlar de forma más interactiva el ambiente donde se mueven.

Básicamente, IoT permite crear oportunidades de integración de distintos sistemas que, de otra manera, serían imposibles de integrar. Sin embargo, y más allá de esta integración tecnológica, hay que tener en cuenta que el factor humano sigue siendo primordial. Idealmente, se deben implementar soluciones que sean autogestionables, pero siempre con personas capacitadas que puedan controlar estos sistemas y poder tomar las decisiones importantes cuando así lo requiera el caso. La interconexión de los sistemas con las personas es clave para el éxito de la implementación de IoT y los edificios inteligentes.